
De acuerdo con Gloria Rocío Estrada Antón, presidenta de la Comisión Técnica de Comercio Exterior del Colegio de Contadores Públicos de México, en entrevista para Cimacnoticias, hay evidencia de que, cada vez aumenta el número de mujeres de México y America Latina quienes participan en la producción de bienes de la tierra, específicamente de los cultivos de maíz en grano, teniendo una participación del 16%.
Sin embargo, persiste problemas para su integración total. Datos del INEGI muestran que hay una subrepresentación tanto en mano de obra como en puestos de trabajo de jornaleras agrícolas en comparación con los hombres:
- De un total de 11 millones 120 mil 516 personas ocupadas en este ámbito, el 23.6% fueron mujeres
- Respecto a personas que no recibían un sueldo en actividades agropecuarias, el 30.1% eran mujeres.
- De un total de 15 millones 863 mil 731 puestos de trabajo como jornaleros y jornaleras, las mujeres ocuparon el 10.7%.
- Las mujeres jornaleras trabajaron siete horas al día (igual que los hombres) y las unidades de producción las contrataron, en promedio, por 11 días, mientras que a ellos fue por 13 días.
- El pago promedio por jornal a las trabajadoras agropecuarias fue de 201 pesos y para los hombres, de 228.
- Al referirse exclusivamente a las personas responsables de unidades de producción agropecuaria, 19 de cada 100 eran mujeres.
- Entre los rangos de edad de participación femenina se encuentran mujeres de 45 a 60 años (45.8), de 65 a 80 años (23%), de 30 a 40 años (20.5%), mayores de 80 años (5.6%), de 18 a 30 años (5%) y menores de 18 años (0.1%).
- Cerca de la quinta parte (19.8 %) de mujeres productoras carecía de estudios y 67.9 % tenía como máximo educación básica.
- De las mujeres productoras, 49.6 % se consideraba indígena y 61.9 % hablaba una lengua indígena. Por otra parte, una de cada 100 se consideraba afromexicana o afrodescendiente.
Gloria Rocío Estrada Antón también señaló que, las mujeres que trabajan en el campo se colocan como la principal fuente de ingresos en sus hogares, debido a que sus parejas suelen migrar a destinos como Estados Unidos buscando mejorar su condición de vida.
Por lo que, mantenerse en actividades agrícolas le es propia para satisfacer necesidades inmediatas de alimentación, incluso cuando se trata de una labor que no es fija y no se da en todo el año, sino en ciertas temporadas.
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